La capacidad no usada es un coste. No debería esconderse dentro del producto.
Cuando una línea corre al 60 por ciento, el coste del 40 que falta no desaparece. El costeo tradicional lo entierra dentro de las unidades que se fabricaron, haciéndolas parecer más caras y escondiendo el verdadero problema. El TDABC hace lo contrario: cobra al producto solo la capacidad que usó, y reporta la capacidad no usada en su propia línea, asumida por la decisión que la creó.
Cost and Profitability Consulting · 150+ modelos desde 2010 · TDABC
El OEE óptimo es del 85 por ciento o más, pero la media de la industria es del 60 al 65 por ciento, y cada punto de OEE recorta el coste unitario en torno al 0,5 a 1,0 por ciento. El TDABC costea el producto a una tasa de coste de capacidad basada en la capacidad práctica (80 a 85 por ciento de la teórica) y reporta la capacidad no usada por separado, para que el tiempo ocioso se convierta en un coste visible y gestionable en vez de un recargo escondido en cada unidad producida.
El tiempo ocioso no desaparece. Se esconde en las unidades.
El costeo tradicional divide el coste total entre las unidades realmente fabricadas. Así que cuando una línea corre por debajo de la capacidad, el coste del tiempo ocioso se carga en silencio sobre las unidades que sí corrieron. Parecen más caras de lo que son, y el problema real, una línea infrautilizada, es invisible porque se ha difuminado en el coste del producto. Los gestores persiguen entonces el arreglo equivocado: cuestionan el producto en vez de la utilización.
Los puntos ciegos de capacidad también distorsionan las mayores decisiones. Los fabricantes que ponen el coste en el centro de la estrategia tienen 2,5 veces más probabilidad de invertir bien en capacidad, y cerca del 40 por ciento del capex de capacidad fracasa sin ello. No se puede dimensionar una línea que no se puede costear.
ADÓNDE VA LA CAPACIDAD NO USADA
Ilustrativo. El costeo estándar infla el producto con el coste del hueco. El TDABC cobra al producto solo la capacidad que usó, y reporta la capacidad no usada en su propia línea asumida.
Costee el trabajo, luego asuma el vacío.
Como la tasa de coste de capacidad se construye sobre la capacidad práctica y no la teórica, el producto absorbe solo el coste del tiempo que de verdad consumió. La diferencia entre la capacidad práctica y el tiempo usado se reporta como capacidad no usada, y se atribuye a la decisión que la posee, demanda, planificación o mantenimiento, no se carga sobre lo que tocó correr. Un fabricante de componentes de automoción construyó exactamente este tipo de modelo sensible a la capacidad para hacer el vacío visible y accionable en vez de difuminado en el coste del producto.
Gestione el vacío. No lo disfrace.
Mejorar el OEE en la restricción
Cada punto recuperado en el cuello de botella recorta el coste unitario en un 0,5 a 1,0 por ciento. Arregle la restricción, no la media.
Reprogramar para llenar
Mueva trabajo para absorber el hueco antes de añadir capacidad. La capacidad más barata es la que ya tiene y no está usando.
Redimensionar o reutilizar
Donde el hueco es estructural, reutilice o redimensione la línea. La decisión se apoya en un número, no en una corazonada sobre la utilización.
Poner precio a la capacidad dedicada
Cuando un cliente necesita capacidad reservada para él, póngale precio. La disponibilidad es un coste, y el cliente que la exige debe cargarlo.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo distorsiona la capacidad no usada el coste del producto?
- El costeo tradicional divide el coste total entre las unidades realmente fabricadas, así que cuando una línea corre por debajo de la capacidad, el coste del tiempo ocioso se carga sobre esas unidades. Parecen más caras, y el verdadero problema, una línea infrautilizada, queda escondido dentro del producto. El TDABC costea el producto a una tasa basada en la capacidad práctica y reporta la capacidad no usada por separado.
- ¿Cuál es un OEE típico, y cuánto vale?
- El OEE óptimo es del 85 por ciento o más, pero la media de la industria es del 60 al 65 por ciento. Cada punto porcentual de OEE recuperado recorta el coste unitario en torno al 0,5 a 1,0 por ciento, así que la brecha es grande y cuantificable una vez que la capacidad no usada es un número visible y asumido en vez de un recargo escondido.
- ¿Qué hacer cuando la capacidad no usada se hace visible?
- Atribuirla a la decisión que la posee, demanda, planificación o mantenimiento, y luego mejorar el OEE en la restricción, reprogramar para llenar el hueco, redimensionar o reutilizar la línea, o poner precio a la capacidad dedicada para clientes concretos. El objetivo es gestionar el hueco, no disfrazarlo dentro del producto.
Ponga un número a la capacidad que no está usando.
El Profit Check no exige subir datos. Muestra dónde es más probable que la capacidad no usada se esconda en el coste de su producto, y cuánto vale cerrar el hueco.
- Duración
- 12 a 15 minutos
- Recibe
- Puntuación, 7 dimensiones, referencia del sector
- Precio
- Gratis, sin email
Con quién va a hablar
Miguel Guimarães, Socio fundador
Trabajando en costes y rentabilidad desde hace más de 25 años. Presentó el caso de cost-to-serve de Damco en Managing for Profit (Ámsterdam RAI, diciembre de 2009), en el mismo programa que Robert S. Kaplan.
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