El coste de la capacidad no utilizada
Respuesta rápida. La capacidad ociosa es dinero real que ya se ha gastado. Cuando se mide en su propia línea en lugar de diluirse en el coste unitario, las cifras se mantienen honestas, los precios siguen siendo defendibles y se evita la espiral de muerte de la demanda que supone costear sobre un volumen que ya no se tiene.